Cada año miles de personas movidas por la fe y la devoción, caminan cientos de kilómetros desde distintos lugares del país para ir a visitar a la Virgen de Guadalupe, patrona de México en el sentido religioso, pues en nuestro país el 78 por ciento de la población se considera católico.
De acuerdo con la tradición, la Virgen María, en su advocación guadalupana, se le apareció al indio Juan Diego en 1531 y desde entonces no ha dejado de recibir peregrinos que van a verla a la Insigne y nacional basílica de Santa María de Guadalupe, mejor conocida como “La Villa”, y hay un cántico particular que todo peregrino sabe y canta a lo largo de su caminar que ha sido el símbolo por excelencia de las procesiones de diciembre de La Loma Chata y de la peregrinación de julio, que estoy seguro que al leer la letra de inmediato vas a asociar y escuchar en tu mente la tonada, y dice: la Guadalupana, la Guadalupana, la Guadalupana bajó al Tepeyac. ¿Te suena?,¿sabes quién la compuso, cuándo, dónde y para qué? Vamos a ver.
Según archivos del museo de la basílica de Guadalupe, fue escrita por el padre español jesuita Saturnino Junquera en 1951, como un himno religioso con la letra similar y la música diferente a la que conocemos hoy. Fue un año más tarde cuando se estaba filmando la película “Dos tipos de cuidado”, con Pedro Infante y Jorge Negrete, que el compositor de música para cine Manuel Esperón reescribió la letra y Ernesto Cortázar la música de la actual versión para que Pedro y Jorge la cantaran en las presentaciones del teatro Lírico que se hicieron en 1952 a la par del estreno de la película “Dos tipos de cuidado” en la Ciudad de México.
Cuentan los que lo vieron, que la primera vez que la cantaron, se les olvidó la letra y Manuel Esperón se molestó y les puso tremenda regañada. Después de ese día, la canción fue un éxito y conmovió a muchos mexicanos guadalupanos pues fue escrita para ser popular en el cine. Fue tanta su popularidad que cada 12 de diciembre se cantaba y se canta junto con “Las Mañanitas” a la Virgen. En la década de 1970, la empresa TELEVISA comenzó a transmitir “Las Mañanitas” en “La Villa”, por lo que se hizo mucho más popular y desde entonces la escuchamos en las procesiones en todo México y en las filas de peregrinos que este domingo llegarán a saludar a “La Morenita”, como cariñosamente se le llama a la Virgen de Guadalupe pues como dice el último verso de la canción: para el mexicano, ser guadalupano es algo esencial.
Manuel Esperón es reconocido por haber compuesto importantes obras de la llamada época del “Cine de oro mexicano”, como “Amorcito corazón” y “Las coplas” en las que se retan Pedro Malo y Jorge Bueno en “Dos tipos de cuidado”.
Por cierto, ¿sabías que la palabra Guadalupe es de origen árabe y significa: río oculto o río de lobos y así se llama un pueblo español en donde se apareció la Virgen María en 1326? Pero de eso hablaremos en diciembre porque esa, es otra historia.




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