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Punto de Vista

Los Reyes Magos: conclusiones, conjeturas y especulaciones

Cómo no recordar la emoción que daba irte a dormir el 5 de enero y ver qué cosas habían llegado el 6. Creo que los Reyes Magos es una de la tradiciones más inocentes y lindas que cualquier niño mexicano puede tener.

Sabemos que los Reyes Magos fueron a adorar al niño Jesús a los pocos días de su nacimiento, sabemos que fueron guiados por una estrella y sabemos que el rey Herodes los quiso engañar para que le dijeran el paradero del niño Jesús y poder hacerle daño, pues su poder se veía amenazado al haber nacido quien las profecías llamaban: el rey de los judíos. Pero fuera del evangelio de Mateo, no existe referencia canónica sobre estas personas que los más probable es que no fueran reyes, no hicieran magia y no fueran tres. Se suele decir que eran tres, porque eran tres los regalos que llevaron a Jesús, pero bien pudieron haber sido más. Algunas religiones ortodoxas cristianas dicen que eran doce, otros que eran cuatro. El evangelio de Mateo lo describe así: “y como fue nacido Jesús en Bethlehem de Judea en días del rey Herodes, he aquí unos magos vinieron del oriente a Jerusalém (SIC) diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos? […] porque su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarle”. (Mat 2:1-2). ¿De dónde venían esos magos entonces y qué los motivó a adorar al rey de un pueblo que no era el de ellos? Vamos a intentar averiguarlo.

Para empezar seria bueno saber de dónde venían estas personas. Sabemos que del oriente, ¿del oriente de qué? Pues de Jerusalén, esto nos sitúa en el antiguo imperio persa, o sea en el actual Irán más o menos. Para el año 1 de la era común, la palabra “mago” en el imperio persa, hacía referencia a sabio o erudito, pero sobre todo se refería a sacerdotes astrólogos. Tenemos pues que unos astrólogos persas van a adorar al rey de los judíos. ¿Por qué unos astrólogos persas irían a adorar al rey de los judíos? Vamos como siempre a la historia.

Los persas profesaban una religión monoteísta llamada mazdeísmo o zoroastrismo, cuyo profeta principal era Zaratustra. El mazdeísmo se centra en un Dios creador del universo llamado Mazda (sí, de ahí tomaron el nombre para la marca de carros). En esta religión hay una profecía que dice que habrá de llegar un salvador redentor del mundo llamado Saosyant, que nacerá de una madre virgen y que resucitará a los muertos y juzgará a los hombres erradicando la maldad de la tierra.

Esta profecía data más o menos del año 1000 a.C. y no sé si te parece familiar. Vamos ahora a otra etapa de la historia y de los relatos bíblicos.

El pueblo judío fue conquistado y puesto en cautiverio en el año 597 a.C. por el rey de Babilonia Nabucodonosor II: “Nabucodonosor rey de Babilonia vino con todo su ejército contra Jerusalén, y la sitió” (2 Reyes 25:1), 70 años después ahora Babilonia fue conquistada por los persas, bajo el mandato del rey Ciro. Una vez que Persia derrotó a Babilonia, liberó al pueblo judío y les permitió regresar a Jerusalén. Muchos judíos regresaron, pero muchos otros permanecieron en el ahora imperio persa y durante mucho tiempo, los sabios de ambos pueblos estudiaron las culturas, tradiciones y religión del otro pueblo y encontraron coincidencias en sus profecías, sobre todo en la que anunciaba la llegada de un mesías que salvaría a la humanidad.

El pueblo persa, al igual que el pueblo judío, esperaba la llegada de un salvador, es quizá por eso que al enterarse de que había nacido el mesías de los judíos, el rey de Persia Ardashir I, envió a algunos de sus “magos” a investigar y a adorar al que seguramente debería ser también el mesías que los persas esperaban. ¿Y qué pasa con los regalos de estos magos: oro incienso y mirra? A primera vista puede parecer que no tienen mucho que ver estos regalos entre sí, pero el significado místico de estos tres elementos para los persas, nos rebela el por qué de estos regalos.

¿Qué es el oro? Es un elemento usado por la realeza, por los reyes; este regalo reconoce la naturaleza real de Jesús, reconociéndolo como el rey de reyes. ¿Qué es el incienso? Es una resina que se quema para adorar lo divino, con este regalo los magos reconocen en Jesús su naturaleza divina, pues es el hijo de Dios. ¿Qué es la mirra? Es una resina que se usaba para embalsamar y preservar los cuerpos de los difuntos, este regalo reconoce en Jesús la naturaleza mortal y humana, pues el plan de Dios es que Jesús muera en la cruz para salvar de los pecados a la humanidad. Ya para el siglo VI, en la basílica de San Apolinar el Nuevo, en Rávena Italia, se pinta un mosaico en donde aparecen por primera vez los nombres Melchor, Gaspar y Baltazar.

En el siglo XV se establece que representan a las razas del mundo y se les agrega el nombramiento de “reyes”, probablemente basados en el libro de los salmos que dice: “y arrodillarse han a él todos los reyes; le servirán todas las gentes” (Salmos 72:11)

Hay infinidad de material sobre los Reyes Magos, historias, leyendas, investigaciones y documentales. Lo cierto es que todo esto incluido, que escribo hoy, son conjeturas, conclusiones, especulaciones y resultado de investigar por separado el poco material que hay sobre estos magos de oriente, pues el único material bíblico al respecto es el capítulo 2 del evangelio de Mateo en sus versículos 1 al 12. Todo lo demás, puede ser o puede no ser. De lo único que sí se tiene plena certeza es que así como le llevaron regalos al niño Jesús, este año van a venir y dejarle regalos a todos los niños del mundo que se han portado bien.

Lo de dejar la carta en el zapato y lo de la rosca con los muñequitos y los tamales para el 2 de febrero, es muy amplio que no cabría aquí mismo y aunque convergen en el mismo tema, en verdad es otra historia. ¿Te portaste bien? Porque los Reyes Magos te están viendo.