Mucho se habla en estos tiempos de una cuarta transformación o 4T, pero ¿a qué se refieren con esta cuarta transformación?, ¿transformación de qué o quién?, ¿cuáles fueron las otras tres? Muchos no sabemos esto y muchos incluso que están muy metidos en este movimiento, no lo saben.
Para resumir, este movimiento se refiere a un cambio significativo para México, igual que los tres anteriores, Independencia, Reforma y Revolución. ¡Ya!, eso es la cuarta transformación, pero, repasemos algo de historia básica. México a lo largo de su historia ha pasado por varios cambios políticos, sociales, económicos…, no buenos, no malos, simplemente han cambiado a nuestro país. El mismo cambio puede ser bueno para unos, pero malos para otros. Estos cambios generalmente se han dado por medio de guerras civiles. Recordemos tres movimientos que han definido un antes y un después en la historia e nuestro país.
La Independencia, en 1821, cuando la Nueva España (no México), resultado de una guerra de 11 años, deja de ser un virreinato y se convierte en una serie de territorios que van desde las tierras habitadas por klamaths y uroks, comanches, siux (entre otros), en lo que hoy es Texas, California, Nuevo México, hasta las ciudades mayas al sur de México y Centroamérica. Esta guerra no fue de peninsulares contra nativos americanos para “defender lo mío que me quieres quitar”, no, fue del ejército realista, formado por criollos mestizos e indios, contra el movimiento insurgente formado por criollos, mestizos e indios. Hermanos contra hermanos, rompiéndose la madre, pero se logró la primera transformación, de virreinato a imperio y poco después a república.
Como todo lo recién nacido, México en su proceso de crecimiento va a sufrir cambios en su estructura, había quienes apoyaban la idea de que nuestro país fuera una república centralista, otros querían una república federal y como en México somos de madrazo fácil, optamos por hacer otra guerra civil y prolongarla hasta que llegó Benito Juárez y se intensificó más la cosa. Otra vez la división: liberales contra conservadores, no eran austriacos contra mexicanos, los conservadores eran mexicanos con una idea y los liberales eran mexicanos con otra idea. De nuevo hermanos contra hermanos, rompiéndose la madre. Así se dio la guerra de Reforma de lo que resultó quitarles las tierras a los pueblos indígenas que no las estuvieran trabajando para hacer haciendas y que produjeran algo.
Igual pasó con la iglesia, las propiedades de la iglesia ahora son del estado, esto se ve con más detalles en la Ley Lerdo, promulgada el 25 de junio de 1856 (por cierto, si crees que Zapata es un héroe y a la vez crees que Benito Juárez es un héroe, te invito a leer un poco sobre historia de México). Así se dio la segunda transformación, la Reforma.
Murió Juárez, pero si Juárez no hubiera muerto… todavía viviría. Chan chan tara rá. Bueno, murió Juárez y llegó Lerdo de Tejada, se va Lerdo y llega el villano más maldito del siglo XX (resuenan tambores), con ustedes… (más tambores): DOOOON PORFIIIIIRIO DIAAAAAAZ. Ta taaaan.
No reinaba la dicha ni felicidad plena, pero había más o menos orden en el país, Juárez trajo el capitalismo contemporáneo a México y funcionó bien, podríamos decir que don Benito empezó a meter al país al juego mundial y Porfirio Diaz lo acabó de colocar ante los ojos del resto del mundo. Llegó la electricidad, se construyeron las primeras hidroeléctricas, llegó el telégrafo, se amplió la red de ferrocarril a todo el país… Pero don Porfirio cometió el error de envejecer y sobrevivir y eso no nos gusta en México. En México para ser héroe debes morir, así que ya con los achaques de los años del general Diaz, el poder se le subió a la cabeza y dijo: de aquí me sacan el día de la chingada y el día de la chingada llegó el 25 de mayo de 1911. Otra guerra civil, en donde el objetivo era derrocar al presidente Porfirio Díaz. Esto se logró al año de haber iniciado (bueno, no lo derrocaron, él renunció).
A Madero le quedó grande la silla, y no lo digo porque no pudiera con el país, sino porque literal le quedó grande la silla. Madero medía poco menos de 1.5 metros y se le escurrió el país de las manos y la guerra civil que según ya había cumplido su objetivo, duró hasta 1920. Aquí está la tercera transformación, la Revolución Mexicana. A partir de ahí los caudillos de la revolución comenzaron a matarse entre si para llegar al poder hasta que Cárdenas medio puso orden, nos vendieron una linda idea romántica de la expropiación petroleara y se pusieron de acuerdo.
Luego de esto, se pude decir que México estaba más o menos en paz, pero con muchas carencias, corrupción en el poder, negocios con la delincuencia organizada, atole con el dedo al ciudadano, desfalcos descomunales por parte de la clase gobernante. Brincamos el año 2000 y por ahí jalió un pejsonaje mui ejpejial, quien está sumamente convencido de que la tercera es la vencida y no la tercera transformación, sino el tercer intento por ser presidente.
Tras el surgimiento del partido político Movimiento de Regeneración Nacional (MO.RE.NA.), se empezó a promover como objetivo el lograr en nuestro país un cambio de magnitudes similares a los tres anteriores, que marcaran un antes y un después, pero pues la ciudadanía está en paz consigo misma, la guerra es contra el narco, no hay guerra civil ahorita, bien que mal, tolero a mi vecino. Esta situación no le convenía a López Obrador pues toda gran transformación ha sido producto de una guerra civil y México no está para una guerra civil. ¿Qué hay que hacer? Hay que crear esa guerra civil, hay que generar conflicto entre los mexicanos para poder tener guerra, hay que encabronar al pueblo lindo y sabio que es de madrazo fácil, hay que polarizarlo: fifís, adversarios, conservadores, derechistas, prianistas.
Hoy en México no está permitido que tengas un criterio propio, si haces alguna observación al gobierno, no pudiste haberla hecho por ti mismo, o te mandó el PRIAN, o te pagó Salinas Pliego, hay libertad de expresión siempre y cuando tu expresión sea a favor de lo que hacen los gobiernos emanados de la 4T.
El propósito es generar conflictos en donde no los hay, para poder tener una guerra que desemboque en un cuarto movimiento para transformar al país. Algunos dirán qué bueno, algunos dirán qué malo. Lo cierto es que ya hay un conflicto en México que empezó a crear Andrés Manuel López Obrador, sin ningún recato, pues en las mañaneras nos dijo que debe haber adversarios. ¿El presidente de un país dividiendo a su pueblo? En qué cabeza cabria esto. El mismo camino está siguiendo la presidente Claudia y ¿de qué otro modo podría ser?
En fin, mientras el crimen autorizado, perdón, perdón, quise decir crimen organizado, mientras ellos toman el control del país, como se vio hace días en Uruapan, a los demás nos dan un chocolatito del bienestar y nos victimizan a una presidente por acoso sexual. Yo creo que más que prisión, lo que el acosador necesita es un psicólogo para tratar un tema de autoestima. Al gobierno no le interesa sacar al país de la pobreza ni sacarlo de la ignorancia, porque cuando esto suceda, se termina su razón de ser. ¿A quien van a darle las migajas para que voten por ellos si la gente genera riqueza por sí misma? No te sorprenda que la economía esté estancada, no te sorprenda que los contenidos educativos estén para llorar, no te sorprenda que, a pesar de tener genios e intelectuales de gran talla en México, no figuremos si quiera en la sombra de ser un país moderno y avanzado. Todo esto hay que truncarlo porque si no, la 4T ya no va a tener sentido.
El diputado Gilberto Herrera no tenía la mínima intención de que el proyecto de El Batán se cancelara, porque se iba a quedar sin tema para atacar, hoy está buscando otro tema porque el de El Batán ya se le cayó, pero en redes vemos que no le ha pegado ninguno. No me sorprendería que esté moviendo las cosas para que El Batán salga a la luz de nuevo.
Pues a grandes rasgos, eso es la 4T, una transformación como las otras tres anteriores, pero que implica una guerra civil y un odio entre hermanos y si quieres una prueba de que el país ya está polarizado, basta ver los comentarios de este texto, o más simple: basta que analices lo que estás pensando al leer esto, pero tranquilo ad hominem, no atacas a la persona sino al argumento, pero esa, es otra historia.



