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Albero Taurino

Carlos Alberto Vega Pérez • Albero

La plaza de toros Colón, bastión de los tradicionales festejos taurinos navideños en Querétaro de 1894 a 1962

Los primeros días de noviembre de 1894, fue construida una plaza de toros con madera,clavos y herrajes, en el marco de las disposiciones para conmemorar los 400 años del descubrimiento de América, promovido por el general Porfirio Díaz, presidente de México, y realizada por el gobernador porfirista Francisco González de Cosío, quien gobernó el estado de Querétaro de 1887 a 1911; las obras fueron dirigidas por don Francisco Urquiza y sustentadas en los planos originales del ingeniero Manuel Montes.

Dicha plaza sería provisional, ya que se planeó derrumbarla después de los festejos navideños. Se llamó plaza de toros Colón, en honor al ilustre navegante y se ubicaba entre la plazuela del cuartel y la alameda, en las calles de la Tauromaquia y antigua calle del Rastro, actualmente avenida Zaragoza y calle Colón.

Para la construcción se nombraron varios comités; uno de ellos dirigido por don Antonio Loyola, quienes organizaron funciones de ópera y carreras de caballos para reunir fondos y llevar a cabo su obra; con el dinero recabado también se habilitó los carros bíblicos para el desfile navideño de ese año. La dimensión del ruedo y la firmeza del graderío, dieron como resultado un sólido recinto en donde se realizaron varias celebraciones para el deleite de los aficionados queretanos.

El 18 de diciembre de 1894 se estrenó con un espectáculo bufo, en el cual se incluyeron el jaripeo a lomo de jumentos, toreo de toretes en zancos y otros números con los cuales la concurrencia quedó plenamente complacida, animada y divertida.

El 23 de diciembre de 1894, día previo a la ya tradicional corrida de toros navideña (tradición iniciada en la plaza de toros de Occidente, propiedad de don Silvestre Méndez, desde mediados del siglo XIX), partió plaza en el flamante coso el matador José Basauri, oriundo de León, Guanajuato y discípulo de Ponciano Díaz, quien le dio la alternativa y posteriormente torearon juntos por muchos años.

El festejo taurino navideño del 25 de diciembre de ese año, despertó grandes expectativas ya que los alternantes acartelados fueron Ponciano Díaz “El torero charro”, nacido el 19 de noviembre de 1858, en la hacienda de Atenco, la primer ganadería de toros bravos en la Nueva España, fundada por Hernán Cortez y su primo Juan Gutiérrez Altamirano, en 1522, y nuevamente José Basauri, quien la tarde anterior había dejado un buen sabor de boca entre los asistentes y provocando que ese día desde temprano se formaran largas filas para la compra de boletos, mientras que el desfile del convite taurino recorría las calles de nuestra ciudad, creando una expectación mayor entre los aficionados.

En la temporada taurina de 1895, ante la gran desilusión que provocaron los festejos realizados en la plaza de toros de Occidente,donde los bureles de las ganaderías El Lobo, El Jovero, Galindo y La Laborcilla, aunque de muy buenas hechuras, resultaron ser muy mansos y deslucidos durante su lidia, se habilitó nuevamente la plaza de toros Colón para la realización del serial decembrino donde se efectuaría una vez más la tradicional corrida navideña.

Tras largos años de arreglos, expectativas y construcción, el 27 de noviembre de 1898 fue inaugurada la nueva plaza de toros Colón, un recinto con cómodos palcos y 40 metros de galerías, muy a tiempo para celebrar las fiestas navideñas de ese año con la alternativa del matador Manuel Calleja “El Colorín”, siendo su padrino el diestro Manuel Díaz Lavi “Habanero”, lidiando toros de la ganadería de Galindo; Luciano Frías y Soto escribió lo siguiente:“siendo una de las mejores corridas que se han dado en Querétaro; el Habanero se mostró aguerrido y con un pase magistral de muleta estoqueo al toro, mientras que ‘El Colorín’ cumplió gallardamente con pases finísimos y buenas estocadas”.

Tras la inauguración que contó con un lleno total, la plaza de toros Colón, cuarta de la ciudad hasta esa fecha, fue escenario de diversos acontecimientos taurinos en su tradicional corrida navideña. En 1904, durante el festejo del 24 de diciembre, se presentaron los diestros Francisco Carrillo y Merced Gómez y el 25 partieron plaza el irapuatense Arcadio Ramírez “El Reverte Mexicano”, alternando con don Luis Mazzantini. Merced Gómez y Arcadio Ramírez fueron diestros obligados por años y años en los festejos de navidad, posteriormente también lo fue don Juan Silveti y otros de menor envergadura. En 1909, también en las fechas navideñas hicieron el paseíllo los diestros “Cocherito de Bilbao” y Vicente Segura, para lidiar toros de San Diego de los Padres.

Otra fecha importante fue la despedida de Paco Gorráez “El Cachorro Queretano” en 1947, alternando con los matadores Carlos Arruza “El Ciclón Mexicano” y Luis Procuna “El Berrendito de San Juan”, con un encierro de La Punta. La alternativa de Manuel Capetillo “El mejor Muletero del Mundo” en el festejo navideño de 1948, otorgada por su padrino, el diestro Luis Procuna y testigo Rafael Rodríguez “El Volcán de Aguascalientes”; Capetillo cortó una oreja a su primer burel de nombre “Juchiteco” y fue cornado en el muslo izquierdo por “Calle Baja”, el sexto de la tarde, con un encierro de La Punta.

Dos grandes empresas fueron las responsables de acostumbrar a los queretanos y aficionados de la región a asistir a los importantes y tradicionales festejos taurinos navideños, tanto por la calidad de los toros a lidiar, como por la categoría de los carteles confeccionados para esas ocasiones: el primero fue don Emilio Ruíz y tiempo después el matador Paco Gorráez, prácticamente ellos, crearon la afición queretana del siglo XX.

Por su ruedo partieron plaza grandes figuras de la “época de oro del toreo mexicano” como lo fueron Luis Castro “El Soldado”, Alberto Balderas “El Torero de México”, Silverio Pérez “El Faraón de Texcoco”, Jesús Córdoba, el más elegante y artístico de “Los Tres Mosqueteros”, Jesús González “Terremotito”, Felipe López “El Mago de la Muleta”, Gregorio Puebla, Rodrigo Segovia, Mariano Domínguez, Jonathan Soria, Luis Manzano, Diego Velazco “El Torbellino”, entre otros.

Esta plaza también fue testigo de algunos hechos curiosos, como el festejo de aficionados donde un joven de apellido Olaeta, manejando hábilmente una bicicleta colocó 3 pares de banderillas al toro que le correspondía. El 4 de febrero de 1916, se efectuó una pelea de box, en respuesta a algunas de las propuestas del congreso estatal por prohibir las corridas de toros, las cuales no tuvieron éxito. En 1935 fue declarada recinto oficial del Poder Legislativo por la XXX Legislatura, para que se llevara a cabo la toma de protesta del entonces gobernador electo del Estado, coronel Ramón Rodríguez Familiar.

Fue en el año 1962 cuando el gobernador Manuel González de Cosío ordenó el derrumbe de esta histórica plaza de toros, terminando así con un ruedo que fortaleció a lo largo de 63 años la “tradicional corrida de toros navideña” en nuestra ciudad, y sirvió de escenario en la “época de oro del toreo mexicano”; este año, la ciudad de Querétaro se quedó sin plaza de toros, no así sin el tradicional festejo que se llevó a cabo en una plaza improvisada, hecha de tablones por los aficionados y construida a un costado del atrio de la parroquia de Santiago, en la intersección de las calles 16 de septiembre y la “calle nueva” (Próspero C. Vega).

La tradicional corrida de toros navideña de Querétaro, es una cita con el pasado y la tradición de un pueblo que se niega a olvidarla; es la oportunidad de mantener vivo un estilo y forma de vida con más de 180 años de tradición en nuestra ciudad; siendo un gusto de minorías, es y debe ser protegida ya que la tauromaquia fue declarada “Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado de Querétaro”, por la Quincuagésima Séptima Legislatura del Estado de Querétaro, el 18 de diciembre del año 2012.

Revisión bibliográfica

Díaz Ramírez, Fernando. “Plazas de Toros Queretanas”.

Heraldo de Navidad 1973, Patronato de las Fiestas de Navidad de Querétaro 1973. Querétaro, Qro.

Frías y Soto, Luciano. Junta de Navidad de 1894 Querétaro. AHEQ. Impreso en 1895. Fondo reservado.

La Sombra de Arteaga. Decreto por el que se declara a la fiesta de toros Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado de Querétaro. Quincuagésima Séptima Legislatura del Estado de Querétaro. 18 de diciembre del 2012

Moreno Pérez, Edgardo. “Fragmentos de la memoria. Otras historias de la Plaza de Toros Colón”. Heraldo de Navidad 2014, Patronato de las Fiestas de Querétaro 2014. Pp. 68-70.

Moreno Pérez, Edgardo. Plaza de toros Colón, hace más de un siglo. El Diario de Querétaro, 14 de diciembre del 2018.

Naredo Naredo, Manuel. Gran Historia en la Corrida de Navidad. Magazine TV Querétaro. 23 de diciembre de 2018. pp. 18

Rodríguez Familiar, José. Efemérides Queretanas. Tomo II, 1888-1895. Querétaro, Qro., pp. 326-327

Vega Pérez; Carlos Alberto. ¡Yo sé de toros! Qué observar y cómo interpretar una corrida de toros. Diseño e impresos de Querétaro, Querétaro, Qro. 2012, pp. 10-11.