Lo habría hecho una persona bajo algún estupefaciente, ya que hay signos religiosos de mayor tamaño que no fueron dañados
MESA DE REDACCIÓN
Tras los recientes actos vandálicos registrados en la ermita de Santa María del Camino, perteneciente a la parroquia de Santa Maria de la Asunción en Tequisquiapan, ésta juzgó que no fue un acto deliberado en su totalidad, sino presuntamente realizado por una persona bajo los influjos de alguna droga.
“Es sin duda un acto que lastima la sensibilidad religiosa del pueblo. Sin embargo, revisados los detalles, se considera que no fue realizado como un acto totalmente deliberado, más bien creemos pudo ser bajo los efectos de algún estupefaciente, pues hay otros signos religiosos, de mayor tamaño y no fueron dañados. Y es recurrente que personas en estas condiciones frecuenten el lugar”, expuso.
La parroquia, a través de un comunicado firmado por su titular el presbítero Francisco Hernández, dio a conocer que resultaron dañados un cristo pequeño de fibra de vidrio y cuatro pequeñas obras en cristal, que representan las cuatro apariciones de la Virgen de Guadalupe a Juan Diego.
“Las autoridades públicas han levantado el acta correspondiente y darán seguimiento a los pormenores. Por parte de la parroquia y los peregrinos, estamos estudiando la manera de brindar más seguridad al espacio, ya que está muy desprotegido”, concluyó




