Portada » #8M: la lucha que sigue
Punto de Vista

#8M: la lucha que sigue

 
Cada año llega el 8 de marzo y también la misma pregunta: ¿por qué existe un Día Internacional de las Mujeres? Para encontrar la respuesta hay que mirar hacia atrás, a un tiempo en que miles de mujeres trabajaban en fábricas textiles en Europa y Estados Unidos bajo condiciones que en algunos lugares aún se repiten: jornadas interminables, salarios mínimos y casi ninguna protección laboral.

Muchas eran migrantes, jóvenes, apenas visibles para la historia oficial. En muchas de esas fábricas incluso se les mantenía encerradas durante la jornada para evitar que abandonaran su puesto o se organizaran. Aun así, las mujeres comenzaron a hacerlo. Se reunieron, marcharon, protestaron. Pedían, antes como hoy, jornadas más cortas, mejores salarios, condiciones de trabajo y una vida digna.
 
A principios del siglo XX aquellas demandas empezaron a cruzar fronteras. En 1910, durante una reunión internacional de mujeres socialistas en Copenhague, la activista alemana Clara Zetkin propuso dedicar una jornada internacional a visibilizar las luchas de las mujeres trabajadoras. La idea se difundió rápidamente y en 1911 varios países europeos realizaron las primeras conmemoraciones.
 
Ese mismo año ocurrió un hecho que sacudió la conciencia pública: el incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist en Nueva York. Murieron 146 trabajadoras, muchas de ellas muy jóvenes. No lograron escapar porque las puertas estaban cerradas. La tragedia desveló la precariedad laboral en la que vivían miles de mujeres. Un secreto a voces que las condenó a muerte.
 
El 8 de marzo de 1917, mujeres trabajadoras en Petrogrado salieron a las calles reclamando “pan y paz” en medio de la guerra en Rusia y la escasez. Aquella movilización desencadenó una serie de protestas que terminarían provocando la caída del zarismo. Desde entonces el 8 de marzo comenzó a consolidarse como una fecha simbólica para las luchas de las mujeres.
 
Pasaron varias décadas antes de que la comunidad internacional formalizara la conmemoración. En 1975 Naciones Unidas celebró por primera vez el Día Internacional de la Mujer y en 1977 la Asamblea General invitó a los países a adoptarlo oficialmente.
 
Hoy el 8 de marzo funciona, sobre todo, como una memoria colectiva. Recuerda que muchas libertades que ahora parecen naturales (votar, estudiar en la universidad, tener y gastar un salario propio) fueron durante mucho tiempo demandas profundamente disputadas. Pero, desafortunadamente, deja también una persistente sensación de que la historia que dio origen a esta fecha todavía no ha terminado de escribirse.

Añadir comentario

Clic aquí para escribir un comentario