En sesión ordinaria de cabildo, guarda silencio la alcaldesa morenista ante cuestionamientos de su correligionaria la regidora Juana García
MESA DE REDACCIÓN
Ante cuestionamientos sobre la cuenta pública de la administración municipal de Cadereyta de Montes, la alcaldesa morenista calla.
En sesión ordinaria de cabildo, realizada en la delegación de Higuerillas, la regidora Juana García, integrante de la fracción de MORENA, lanzó varias observaciones al documento y en respuesta prevaleció la negativa a dar la información correspondiente.
“Entre las principales responsabilidades de los regidores que integramos este órgano colegiado son regular el gasto, la inversión pública y supervisar servicios básicos (la recolección de basura, alumbrado público, bacheo, rehabilitación de calles, caminos y carreteras), así también lo es la vigilancia y la supervisión del manejo responsable y transparente los recursos públicos.
“Por eso es que realicé varias observaciones al documento de la cuenta pública que nos fue enviado para su análisis y posterior votación. Sin embargo, a pesar de que la elaboración y revisión de la cuenta publica para su posterior remisión a los integrantes de este Ayuntamiento es de la tesorera, el síndico de hacienda y la presidenta municipal, ningún cuestionamiento realizado por integrantes del Ayuntamiento fue contestado.
“Negar información fundamental para la revisión de las finanzas de nuestro municipio no solo genera incertidumbre, sino que también debilita la confianza ciudadana, fomenta la opacidad y abre espacios para la presunta corrupción”, manifestó García.
En su intervención, la regidora criticó que trabajadores de la presidencia han sido corridos de manera arbitraria y otros han sido objeto de amenazas y obligados a actividades fuera de su horario laboral.
“La amenaza de despido a trabajadores municipales condicionada a lealtades personales o participación forzosa en actividades fuera de horario laboral, es una forma de violencia laboral y abuso de poder. Violan los derechos laborales y humanos, y demuestran una nula empatía y respeto hacia la vida personal y dignidad del trabajador
“El despido arbitrario en el ámbito público no solo afecta al trabajador, sino que constituye una falta de responsabilidad administrativa debido al impacto negativo que genera en las finanzas municipales. El dinero público proveniente de impuestos y contribuciones que pagamos todos los ciudadanos en nuestro municipio es propiedad de los cadereytenses. A los integrantes del Ayuntamiento (regidores y presidenta municipal) nos corresponde administrar de manera transparente y responsable estos recursos”, aseguró la regidora morenista.


